lunes, 8 de junio de 2009

Estado civil: Soltera


Soltera y sin compromiso es un título que se lleva de maravillas hasta cierta edad. Hay una franja de años cumplidos donde pronunciar esta frase más que satisfacción podría provocarte temor. Miedo a lo que pensará o dirá la gente de una.
Hace unos dos o tres años que este estatus me acompaña. Durante ese periodo, siempre he dicho mi condición con mucho orgullo, no porque me encante andar sin pareja, pero la verdad es que es una forma de estar que no me incomoda.
Disfruto de mi soltería plenamente sin perder la esperanza de que en el momento más inesperado aparezca quien con su sola presencia encienda en mí el fuego del amor.
Algunas personas lejos de hacerme la espera placentera, la convierten en un infierno con sus insinuaciones poco sanas, sus maliciosos comentarios en doble sentido, citando ejemplos de conocidas que se quedaron solteras para siempre porque esperaban un príncipe azul inexistente o al pronunciar la detestable pregunta: “Pero, ¿cómo es que una niña tan bonita e inteligente como tú todavía está soltera? ¡No lo entiendo!”.
Hay quienes aparte de presentar su hipótesis de los hechos: “Tu debes de tener muchos pretendientes por ahí, será que no te has decidido”, también aportan una advertencia: “Mira, una no puede estar poniendo muchos requisitos que se queda sin ninguno. Comoquiera los hombres no sirven y están escasos”.
Esas aseveraciones, y muchas más de todo tipo, se tornan más frecuentes después que una pasa de los 25, la edad que supuestamente es la ideal para que una joven profesional y con trabajo se encamine rumbo al altar.
Mucha gente todavía no entiende que ya pasaron los tiempos de matrimonios arreglados y aquellos cuando casarse era prioridad 1A. La cuestión no está en casarse para complacer los cánones establecidos por la sociedad.
La peor decisión es casarse para no estar solo, para lograr de tu pareja un bienestar económico o beneficios materiales o de cualquier índole.
Todo eso pasa y si no hay amor, no queda nada más que dar paso a una vida amargada y de autoreproches por haber escogido con la cabeza una decisión propia del corazón.
El motor principal debe ser el amor, que te sientas bien con esa persona con la que compartirás tú vida, tus intimidades, tus proyectos y anhelos.
Además de una atracción sexual debe haber amistad, confianza. Que te sientas libre y sin necesidad de aparentar ni ocultar nada a quien has escogido como pareja.
Tuve un enamorado que durante el periodo de cortejo me preguntó que cómo era yo, me pidió que yo misma me definiera. Me pareció una pregunta absurda porque se supone que yo diré lo mejor de mí, es algo natural. Cuando se trata de definirse uno mismo, hasta los defectos los pone bonitos.
A los chicos que leen este post les aconsejo que nunca pregunten eso a una chica. ¡¡Por Dios!! Hermano, preocúpese por conocerla, por descubrir sus encantos y defectos. Dedíquese a escucharla y poco a poco sabrá cómo es y lo que piensa.
Otra cosa, chicos, no le pregunten a una “¿Qué puedo hacer para conquistarte?”. Hermano, ¡¡sea siempre usted mismo!! Actúe como es, sin apariencias, sin máscaras. Su mejor carta de presentación es mostrarse sinceramente como es. Si finjes un personaje por agradar a la chica, tarde o temprano la función teatral llegará a su final y le aseguro que el telón bajará sin aplausos del público.
Siempre he dicho que el que no te acepta como eres y en cambio quiere moldearte como la figura que ha idealizado en su cabeza, no es la pareja adecuada.
Pienso que cada quien debe aportar al crecimiento y al progreso del otro, tanto espiritual como personal.
Cuando llegue el que realmente es, ni siquiera necesitará presentación. Te lo dirá el acelerado latido de tu corazón, aparecen las famosas maripositas revoleteando en tu estómago, las piernas que te tiemblan. Y todos los demás síntomas descritos innumerables veces por los enamorados de las más diferentes culturas y que suenan cursis en los oídos de quienes nunca han sido hechizados por esa magia.
Te delatará el brillo en los ojos de ambos cuando se miran, la amena conversación sobre nada y ese sentimiento de “qué bien me siento cuando estamos juntos”.
Les recuerdo que hay casos de amor a primera vista y otros que se han encendido después de unas cuantas salidas y de haber compartido juntos momentos especiales.
El que está para mí llegará cuando deba llegar. Que nadie se desespere, porque si yo, que soy la principal interesada, no lo estoy ¿entonces?
No dudo que cada quien tiene su príncipe, en especial, las periodistas. Y si no me creen, pregúntenle a Letizia Ortiz ;)

La imagen es un grupo de anillos diseñados especialmente para personas solteras, singlering.

3 comentarios:

wilfredotejeda dijo...

Dios, mejor no digo nada como dicen los viejos, no vaya a se cosa.... asi eres, !!toda tú como tienes que ser!!!.... punto, el principe azul o del color que sea nadie más que tú sabrá cuando este cerca. No digo más..... NO VAYA A SE COSA..

Mary Esther dijo...

La gente se preocupa mucho por la soltería de los demás. Admiro eso de éste lado del mundo, donde nadie se preocupa por la edad de matrimonio, al contrario para que casarse con 20 años, si no se conoce nada del mundo ni a más personas, si todavia uno es un muchacho...
si s
El sábado estuve en Itálica, y la guía comentó que en los tiempos de la antigua Roma no se permitía a los solteros de cierta edad entrar a los espectáculos públicos debido a que estaban mal vistos...

La persona adecuada se encuentra en cualquier lugar y a cualquier ead..cuantas personas no encuentran al amor de su vida , ya con edad avanzada, divorciados y hasta con nietos?, la clave está en no desesperarse y menos x lo q digan esos tipos de comentarios, a esas personas hay que preguntarle están enamorad@ de su pareja, q seguro no es así

Maritere dijo...

Hermana!! Me encantó este post, esto es lo que popularmente se conoce como una "galleta sin manos" a quienes viven las vidas de los demás sin ocuparse de su existencia, y que con sus comentarios maliciosos intentan herirnos.
Tienes razón cuando afirmas que la persona indicada llegará en el momento indicado.
La soltería no es una enfermedad, es un estado que debe disfrutarse y vivirse a plenitud mientras dure.
Qué bueno que estas consciente de ello y que tienes la suficiente madurez para asumirlo, que no dejas que te intimiden.
Aunque no me preocupe tu soltería, puesto que ello no es un obstáculo para tu felicidad, deseo sinceramente que un gran amor toque a las puertas de tu corazón muy pronto.
Besitos!!