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sábado, 12 de marzo de 2011

Aventura en 27 charcos

Emoción. Escondidas en las entrañas de la cordillera Septentrional fluyen las aguas frías del río Damajagua, en el municipio Imbert, de Puerto Plata. Nadar sus veintisiete charcos es una emocionante aventura para los que gustan realizar actividades extremas. Andaba de trabajo, pero disfruté al máximo de este emocionate chapuzón!!
Fotos: Danny Polanco
Un trayecto pedregoso lleva al paraje Los llanos de Pérez del municipio Imbert, a diez kilómetros al sur de Puerto Plata. A 500 metros de camino, una típica casa con techo de cana anuncia la entrada al Monumento Natural Saltos de la Damajagua.
El administrador del monumento recibe de inmediato a los visitantes y explica las medidas de precaución que se deben tomar antes del paseo, para darles un adelanto de las emociones que están por vivir: “Es preciso ponerse un chaleco salvavidas, casco protector, zapatos de goma y pantalón corto que no sea en tela de jeans”, dice Roberto Gómez.

Con todo el atuendo listo, se inicia el recorrido cruzando un puente flotante sobre el río Bajabonico. A seguidas, el trinar de decenas de aves y el espectáculo que forman los rayos del sol que se cuelan por la frondosidad de los árboles hacen especial el trayecto que lleva al primer charco. Este monumento, con una extensión aproximad de seis kilómetros, es la principal carta de presentación cuando se habla de ecoturismo en Puerto Plata.
Entre saltar, nadar y deslizarse por los toboganes naturales se llega al charco número 27, la máxima expresión de la belleza de este capricho de la naturaleza.
 Nadando junto al administrador del monumento, Roberto Gómez.

“El Taira” es uno de los guías turísticos más antiguos, a pesar de su juventud. Como la mayoría de los que guían el paseo, es nativo de la zona y creció bañándose en el río Damajagua. El Taira se mueve en la corriente como “pez en el agua”. Conoce cada rincón de la cueva y la longitud de cada profundidad, sabe dónde se puede avanzar nadando y en qué tramo se puede caminar. Su dirección es primordial para los visitantes, en especial para los que no saben nadar, porque él se encarga de ayudarlos.  

Gómez explica que para su administración, en el 2006 se estableció un consejo de co-manejo entre el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Asociación de Guías Salvavidas del Río Damajagua.

Gómez apunta que trabajan en la elaboración de rótulos que identifiquen las más de 300 especias de plantas que hay en el lugar y las especies que conforman la fauna, entre ellas seis aves endémicas (barrancolí, chicuí, cigua palmer, carpintero y paloma coronita).

El río Damajagua es resultado de la confluencia de numerosas cascadas y manantiales que nacen en las cimas de las montañas de los municipios Altamira e Imbert, de Puerto Plata. Los charcos están entre grandes rocas.

Detalles
Se reciben visitantes de 8:00 a.m. a 3:00 p.m. (Son estrictos con el horario). El costo por visitar del salto uno al siete es de RD$250.00 del salto; del 7 al 12 RD$290.00 y RD$490.00 del 12 al 27. Están disponibles en renta casco protector, chaleco flotante y un par de zapatillas de gomas por RD$50.00. Para los que saben nadar es más fácil emprender esta aventura. Damajagua es un vocablo taíno con el que se nombra a una especie de árbol que crece a orillas de los charcos. Esta planta mantiene el río con mucha agua durante mucho tiempo y se pueden encontrar especialmente desde el charco número doce en adelante.

Adrenalina alta
Pasar de un charco a otro se convierte en un reto. Y entre maniobras para subir las grandes rocas que separan los saltos y admirar el espectáculo que solo la naturaleza puede ofrecer, transcurren tres horas y media, hasta completar el viaje. Para comunicarse con el Centro de Recepción de Visitantes: (809)250-4200. Más de 40 mil personas visitan al año este lugar.

 Hay una piedra de la que sacamos una especie de barro que sirve como mascarilla para el cutis!! Tratamiento facial gratis al final de la jornada :) Junto a Danny y Miguel.

martes, 30 de noviembre de 2010

Samaná es bella

Yo quedé enamorada de Samaná. Me impresionó la majestuosidad de sus paisajes naturales. Samaná es azul y es verde. Entre mar y montañas. ¡Y ese malecón tan bello! Aaah… le roba suspiros a cualquier mortal. Me podría pasar horas y horas mirando al mar, su inmensidad, sus colores, su tranquilidad.


Hermosas fotografías del lente de Danny Polanco.


Samaná, nombre de la provincia y del municipio cabecera, está a dos horas y media de camino desde Santo Domingo, si tomas la autovía del nordeste. En este caso hay que estar pendiente de que de peaje se le va a uno más de 600 pesos :(

La promoción turística que se observa de la provincia Samaná invita a una especie de paraíso terrenal. Cuando se avanza en la carretera las expectativas suben  porque el paisaje no defrauda.
Sin embargo, al llegar al municipio cabecera, donde te recibe una entrada de aspecto descuidado y un desordenado mercado, surge la impresión de que hay mucho que organizar. Sólo están en buen estado las calles por donde obligatoriamente pasa el turista, en especial la avenida del Malecón. Las demás, están hechas una pura porquería.

En Samaná, la naturaleza ha puesto su parte: playas, montañas, bosques, humedales, saltos, cayos... De enero a marzo se activa el observatorio de las ballenas jorobadas. Falta más esfuerzo del lado de los diferentes organismos ligados al turismo para que la provincia lidere como destino preferido.

Aumentar su capacidad de habitaciones hoteleras es una de las urgencias. Samaná, declarada polo turístico mediante el decreto 91-94, del 31 de marzo de 1994, se sitúa en el quinto lugar entre las provincias con mayor cantidad de habitaciones.

Suena halagüeño hasta que se evalúan las cifras de las ciudades que le anteceden. Su capacidad (2,669 habitaciones) dista bastante de la que ocupa el primer lugar, la provincia La Altagracia, que cuenta con 32,933.

La hospitalidad de la gente es súper especial. Te acogen como si te conocieran de antes, como a un familiar. Es otra de las cosas que atrae a los turistas, sobre todo extranjeros. A diferencia de otros polos turísticos más desarrollados de nuestro país, el turismo de Samaná no es aquel de estar encerrado en un hotel fichado con la pulserita colorida de "todo incluido". Tienes la oportunidad de andar por el pueblo, conversar con su gente, disfrutarla. Es un pueblo pequeño y seguro. Es de los que menor índice de delincuencia registra en el país.

Gastronomía
Hay una gran variedad de restaurantes, cocina nacional e internacional (japonesa, china, española, mexicana, italina...). Me encantó que se consume mucho queso de hoja. Es riquísimo, bajo en sal. Me comí un sandwich de jamón y con este queso, divino, frente al Palacio de Justicia :)
Y hay mariscos frescos para escoger... el plato típico es el pescado con coco, huy! exquisito!! (Samaná tenía una gran producción de cocos hasta hace pocos años, de ahí que preparen muchos platos a base de este producto).


Turismo, principal fuente economía
Samaná, Las Terrenas y Las Galeras son las localidades que presentan mayor desarrollo turístico, principal fuente de la economía de esta provincia situada al nordeste del país, a 245 kilómetros de Santo Domingo.

Los cruceros dinamizan la economía
La llegada de cruceros a Samaná dinamiza la economía de manera significativa. Para la actual temporada, que empezó el mes pasado, y se extiende hasta septiembre próximo, el Ministerio de Turismo tiene registrado 85 cruceros. Cada uno de ellos desembarca entre 2,000 y 3,000 turistas, dos y tres veces a la semana. El malecón adquiere vida. La bulla y las casetas de vendedores de artesanías y souvenires rompen su tranquilidad habitual.


Historia de Santa Bárbara de Samaná
Santa Bárbara de Samaná fue fundada en 1756 por Francisco Rubio y Peñaranda. En 1824, esclavos afroamericanos libertos en Norteamérica establecieron la Iglesia Africana Metodista Episcopal y formaron familias de apellidos ingleses.

Todavía se conservan algunas costumbres inglesas y la iglesia la “churcha” oficia misas en inglés. Asimismo, en algunas comunidades de la zona se habla, además de español, inglés, francés y creol. La provincia turística Samaná se encuentra ubicada a 260 kilómetros de Santo Domingo.

Las Terrenas es el municipio más turístico.


Lo tiene todo
La Bahía del Rincón se posicionó este año como una de las más bellas del mundo. Esta provincia también cuenta entre sus bellezas naturales con Cayo levantado, una isla de apenas un kilómetro cuadrado; el Salto del limón, Parque Nacional Los Haitises y las playas Frontán, Madama, La Playita, Bonita, Cosón, Las Terrenas, Portillo, Morón, Limón, Ermitaño, El Valle, Las Galeras, Frontón, Chinquela, Anadel, Puerto Escondido y Playa Rincón

Yo andaba en afanes laborales, pero, como ven, jejeje, nada impidió que me creyera turista por un momento -bueno, varios momentos, la verdad-
Saque mi tiempecito para tomarme unas fotitos para la historia :)

jueves, 21 de octubre de 2010

Tan al sur, variopinto... Pedernales

Hace un par de semanas que por cuestiones de trabajo viajé a Pedernales. Tres días disfruté esa provincia al suroeste de Santo Domingo. Andaba con mi súper equipo. Camarógrafo, fotógrafo, chofer y periodista quedamos maravillados de la riqueza natural de esa zona.
En Pedernales comer mariscos no cansa, ni al paladar ni al bolsillo. Langostas, camarones, chillo, mero, colirubia, atún, lambí. Una empanada con cualquiera de estos rellenos se deleita por veinte pesos. Llegar hasta allí significa unas cuatro horas de camino que no pesan –335 kilómetros desde Santo Domingo-.
El paisaje que lleva al sur entretiene al pasar entre zonas desérticas de cactus y guasábara que se intercalan con los sembradíos de las parcelas agrícolas y verdes montañas.
Al pasar por el municipio de Oviedo, la puerta de entrada a Pedernales, hay que estar atento, porque en el momento menos esperado debes ceder el paso a alguna Iguana Rinoceronte que quiere adueñarse del camino.

No son agresivas si no se les ataca. Según me contaron los luegareños, su método de defensa es morder a quien las ataca y sacudirlo. 
De movimientos ágiles y rudos, la  Iguana Rinoceronte tiene este apelativo debido a unos pequeños cuernos encima del hocico, que junto a las espinas o pequeños cuernos de su espalda y cola,  hacen que la creencia popular diga que cuando le pasan por debajo a un chivo, lo rajan.


Pedernales parece un pueblo vacío. Si llegas en la mañana sientes un pueblo solitario y silencioso. Es la provincia menos poblada del país, pero grande en territorio.
La mayoría de las casas no tiene verjado y sus pobladores se jactan del clima de paz y seguridad con que se vive allí.
En las noches se alegra el ambiente. La gente se reúne en el parque para tomar cerveza, comerse un "chimichurri" (un tipo de hamburguesa a lo dominicano), conversar, pasear o simplemente disfrutar de la noche sentado en el parque.
Los pedernalenses son gente amable, gentil, sonriente.
 Pedernales es calor que sofoca y suficiente frío como para abrigarse. Variadas sensaciones en un solo día. Montañas frescas y playas cálidas.
Impresiona la abundante vegetación del Parque Jaragua y la sierra de Bahoruco.
En esa tierra que colinda con Haití, las montañas se levantan imponentes y verdes. El sonido de la naturaleza produce calma en el Hoyo de Pelempito, donde la temperatura es fresca, en contraste con el calor de la zona baja. El rojo y el verde se combinan en ese espectáculo natural que forman los cráteres que quedaron como huellas de las excavaciones de Bauxita en la década de 1950.


A los lejos se divisa la costa. Pedernales también es playa. Bahía de las Águilas parece una piscina natural. El despacio vaivén de sus olas y su color azul turquesa invitan a un baño de mar.

Otras playas son Cabo Rojo, Pedernales y Playa Blanca. La laguna de Oviedo se agrupa entre las bondades naturales. Desde allí se pueden apreciar una amplia variedad de aves. El 90% de las aves dominicanas están en Pedernales y el 80% de las que emigran al país.


A esta provincia todavía no han llegado grandes cadenas hoteleras ni recibe una avasallante cantidad de turistas. Es por eso que allí todavía es posible disfrutar de una hermosa playa solitaria.
Si te gusta el ecoturismo, disfrutar de la naturaleza, la aventura... Pedernales es para ti.

martes, 1 de junio de 2010

Mirando a Haití

Estuve en Haití tres días, desde el viernes 28 hasta el domingo 31 de mayo. Fui con un equipo (camarógrafo, fotógrafo y chofer) para realizar unos reportajes sobre la situación de Puerto Príncipe, la capital, a más de cuatro meses de la tragedia del pasado 12 de enero.
El cuadro que ví fue deprimente. Una ciudad totalmente desbaratada, gente luchando por sobrevivir a todo tipo de penurias, miles aglomerados en carpas sin los más mínimos servicios básicos.
La posición del periodista es muy triste. Uno tiene que controlarse para no caer rendido de pena y saber que anda trabajando. Es difícil hacer esa separación. Tienes que sacar fortaleza para seguir adelante, pero no puedes evitar ideficarte con esos problemas y sufrir la penas ajenas.
Tantos testimonios de gente que tiene hambre, víctima de todo tipo de abusos, desesperada, enferma, me hicieron llorar estos días y sacaron de mi los reportajes que compartiré con ustedes en las siguientes entradas a este blog y fueron publicados en el periódico El Caribe.
No parece que hace más de cuatro meses que ocurrió el desastroso sismo de siete grados que devastó varias ciudades y dejó unos 300 mil muertos. Los escombros siguen apilados a un lado de las acera recordando ese fatídico día y la necesidad de actuar pronto para salvar a los que sobrevivieron.

jueves, 27 de mayo de 2010

Del Mar Caribe a las aguas del Báltico

En las avenidas de Helsinki solo se escuchan el paso del tranvía y el taconeo de las botas de las mujeres. La capital de Finlandia es fría y silenciosa, aún en primavera. Rara vez el mutismo se rompe por los acordes de un violinista que regala sus notas con la esperanza de recibir una moneda, en alguna esquina concurrida.


Para un dominicano es difícil adaptarse a este ambiente donde cada quien anda pendiente exclusivamente de lo suyo. “No llegamos a 100. Según las estadísticas de inmigrantes del año pasado, en toda Finlandia habían unos 80 dominicanos”, expresa Yolanda De León, dominicana que tiene cinco años residiendo en Helsinki.
Yolanda Llegó a este país de la región escandinava atraída por el amor, como la mayoría de las mujeres que emigran aquí. Se casó con un finlandés que conoció en un aeropuerto de España, doce años atrás.
Hace tres años que decidió reunir a sus paisanos para realizar encuentros juntos. Celebran las fiestas patrias y reuniones sociales en distintas fechas.


Dominicanas que residen en Finlandia. Yolanda está al centro, con la blusa azul.

Existe la Sociedad de Amistad entre Finlandia y República Dominicana. Su tesorero, Aarne Ojala, explica que suman 70 miembros, la mayoría finlandeses que tienen intereses comerciales en Santo Domingo.
“Próximamente vamos a crear una sociedad en Santo Domingo. El embajador honorífico, Pasi Kapanen, está haciendo los contactos allá”, explica Ojala, esposo de Yolanda.
El mayor segmento poblacional lo integran personas entre 55 y 65 años que están en jubilación. “Finlandia necesitará la entrada de un millón de inmigrantes en los próximos diez años, para insertarlos en el ambiente laboral. Falta mano de obra joven en muchas áreas y trabajadores que paguen impuestos”, opina Ojala.
Un artículo de la periodista Hanna Kaarto, publicado en el diario más grande de la ciudad, Helsingin Sanomat, en el 2007, indica que para el 2025 se estima que la mayoría de los trabajadores de este país será inmigrante.
Actualmente el país recluta trabajadores de Rusia y Polonia para el área de la construcción. Se necesitan más enfermeras, médicos y dentistas, profesores de idiomas, servicio de conserjería y limpieza, y asistentes sociales, entre otros.
De los 5.3 millones de habitantes de este país nórdico, cerca del 3 por ciento son extranjeros que viven en Helsinki.
El ciudadano finlandés es muy reservado. Sin embargo, luego de su incursión en la Unión Europea, en 1995, ha mostrado una mayor apertura con los extranjeros.
Datos de la Oficina de Migración de Finlandia señalan que alrededor de 6.000 solicitantes de asilo recibieron permiso para entrar a Finlandia en 2009 y que el año pasado Finlandia gastó alrededor de 130 millones de euros en centros de acogida para refugiados. Las autoridades quieren reducir ese número a la mitad.


Integrantes de la Asociación de Dominicanos en Finlandia en una reunión en la casa de Yolanda.

Entre los dominicanos que encontramos en Helsinki, están las hermanas Lumi, Clarissa y Marcelina Martínez, oriundas de Santiago de los Caballeros. La primera llegó hace 20 años después de contraer matrimonio con un finlandés. Sus hermanas cuentan una historia similar.
Lumi trabaja como asistente en un centro de rehabilitación para personas alcohólicas. Mientras que Marcelina es ayudante de enfermería en un hogar de ancianos.
Los jóvenes dominicanos Rolando Tatis, David José Tineo y José Cotuí, se destacan como jugadores de béisbol en la liga nacional.
En el área de ingeniería encontramos a Carlos Cheaz y Gilberto Martínez. Ambos viven en Helsinki y formaron su familia con esposas de origen finlandés. Todos coinciden en que lo más difícil es aprender el idioma. Pero que la seguridad de Helsinki y la vida tranquila los invita a quedarse en estas frías tierras.



Dato
El 65% de las personas emigra a Finlandia por reunión familiar, el 15% es refugiado, el 10% se muda por contrato de trabajo.

  Ubicación
Finlandia es un país nórdico que forma parte de la región escandinava que también integran Suecia, Noruega, Islandia y Estocolmo. Al oeste limita con Suecia, este con Rusia y al norte con Noruega.

Qué atrae y qué aleja a los dominicanos de Finlandia

La dominicana Lumi junto a su esposo finlandés.

Desventajas
  • Las bajas temperaturas, que en invierno pueden llegar a los -35 grados Celsius.
  • El carácter reservado de los fineses
  • La lejana ubicación geográfica
  • Los altos impuestos
  • El alto costo de la vida
  • Pocas comunidades de latinos
Aquí estoy yo acompañada de mi paisana Iluminada Rodríguez y sus niñas. La nena que ella tiene en brazos es fruto de su matrimonio con su esposo fnlandés.

Ventajas
  
  • Excelencia del sistema educativo
  • Seguridad ciudadana garantizada
  • Bajo índice de delincuencia
  • Cursos gratis para aprender el idioma
  • Cursos gratis de formación académica
  • El gobierno te ayuda a conseguir empleo
Testimonio
Iluminada llegó a Finlandia tras casarse con su pareja finlandesa a quien conoció en su pueblo Baní, República Dominicana. Cuenta que adaptarse a ese nuevo ambiente no fue fácil. "El choque de cultura fue muy fuerte. Me sentía muy sola y hasta me deprimía", dice de sus primeros meses en Helsinki.
La tristeza la hizo regresar a su país por unos meses. Luego volvió a Finlandia y empezó a estudiar el idioma finés. Eso la animad o mucho. Tiene planes de trabajar pronto. Está ya muy entusiasmada en su país adoptivo.

lunes, 10 de mayo de 2010

Un baño a todo vapor

Sara nos invitó a su casa para que conociéramos como vive un finlandés. Nos enseñó, muy amablemente, cada rincón de su hogar. Cuando llegamos al cuarto de baño, mi amiga finlandesa hizo una presentación al estilo ¡taratatáaan! Y dijo emocionada: “Aquí está el famoso sauna”.
Yo me quedé pensando: “Wao! Sara tiene su propio sauna… qué exótica”. hasta que me explicó que es una costumbre en la sociedad finlandesa tener una sauna en casa, es parte de su vida. Casi todas las casas tienen uno y los edificios multifamiliares reservan un piso a este caliente invento.

Existen cerca de dos millones de saunas en Finlandia.
La costumbre es estar ahí una o dos veces por semana.


Pues si es parte de la cultura finlandesa, me dije, ¡hay que probar un sauna!
Al otro día nos juntamos tres finlandesas, una africana y yo para cumplir mi deseo. Me presento a la estrecha habitación envuelta en una toalla blanca. Mal vestida, por cierto. Ponerme esa toalla fue un error garrafal, pues sucede que para estar en la cosa hay que estar completamente desnudos. ¡Vaya sorpresa! –y tremendo apuro-.
Bueno, como reza el dicho, cuando vas a Roma actua como romanos. Así como se imaginan... dejo mi toalla de lado y ahí estamos cinco mujeres desnudas hablando de nada. Es una habitación de unos dos metros por tres, con dos barras de asientos que parecen anchos escalones de dos niveles. Están hechos de madera no tratada, para que absorba la humedad y la deje salir en el momento más caliente.
Miro a mis anfitrionas de lo más relajadas. No entendía como era que podian estar tan calmadas con una temperatura en casi ¡80 grados!
Era un sauna antiguo, de esos que se calientan con leña. Mi amiga de vez en cuando echaba agua a una columna de metal con piedras calientes y la temperatura se incrementaba increíblemente. El vapor se extendía por el diminuto cuarto poniéndonos a sudar a todas. Afuera, una temperatura de tres grados.
Las chicas demostraban una sensación de bienestar y yo sentía que se me quemaba. Decir que me ardía el cuerpo es poco, sentía que me calcinaba hasta el alma. En menos de 15 minutos ya estaba yo empapada de sudor.


De repente pregunta una de las finlandesas que quién se anima a darse un chapuzón en la piscina. Y pienso yo ¡pero estás loca mujer! ¿No se entera que la piscina está helada?, le recuerdo que son tres grados y le advierto que según las abuelas dominicanas no se puede pasar del caliente al frío porque se pueden pasmar.
Ninguna me hizo caso y euforicas se fueron a tirar a la piscina, que tenia hielitos flotando y luego corrieron al sauna otra vez, super felices, excitadas y satisfechas.
Yo, atónita. Ni mi amiga africana y yo lo podíamos creer.
Debo aclarar que no se me ocurrió intentar lo del chapuzón helado, ¡ay no!… hasta ahí no sigo a Roma, bueno, en este caso, Finlandia.
La verdad es que esta locura del sauna es de lo más divertida. Aunque les confieso que al final me dio un ligero mareo que por un momento pensé que era la afirmación de las abuelas dominicanas, pero después se me pasó. Queda uno con el cuerpo descansado y libre de impurezas, los poros abiertos y el cutis terso. Nuevecita.

viernes, 16 de abril de 2010

La fuerza de un volcán

En Finlandia, a nadie le sorprende la actividad del volcán Eyjafjöll. Pero sí les dejado atónitos que su erupción les afecte, pues Islandia se encuentra a más de dos mil kilómetros del territorio de este país nórdico.
Islandia es el país que registra el mayor número de actividades volcánicas. Forma parte de la región escandinava junto a Noruega, Finlandia, Estocolmo y Suecia.
Este fenómeno inusual se convirtió en el tema de conversación de los fineses desde que ayer jueves se conocieron las consecuencias que traería al lado norte de Europa. Algunos no pueden evitar mirar al cielo cuando se refieren al tema, quizás se le asoma la idea de que se pueda apreciar algún rastro de los residuos volcánicos. Pero nada se puede observar pisando tierra.
En vano muchos trataban de recordar la última vez que ocurrió un hecho similar. Según registros, de eso hace 189 años, en 1821.
Muchos fineses temen que las consecuencias de la erupción del volcán provoque que el frío se extienda durante el ansiado verano. De hecho, las bajas temperaturas se han mantenido similares a las de invierno estos días, a pesar de que la primavera hizo su entrada hace unas semanas.
La actividad del volcán islandés inició el 21 de marzo con la emisión de un leve humo que poco a poco cesaba. Sin embargo retomó fuerza esta semana y su erupción el miércoles en la madrugada formó una densa nube de cenizas de unos ocho kilómetros de densidad que el viento ha esparcido en el espacio aéreo de la región escandinava, Gran Bretaña y zonas del norte de Europa.
Las cenizas no trasmiten contaminación al aire que se respira en la ciudad pero si para los vuelos. Está la posibilidad de que el polvillo negruzco que consiste en partículas de arena, roca y cristales se introduzca en los motores de los aviones y lo atasque.
Para que tengamos una idea de la magnitud del caso, unos cinco mil vuelos se cancelaron dejando a cientos de miles de pasajeros varados. Eurocontrol, organismo, que agrupa a las instituciones encargadas de la seguridad aérea en 38 países estima que 1.3 millones de pasajeros resultaron afectados.
Aquellos cuyo destino es algún país de Europa han optado por viajar por tierra. Las estaciones de autobuses debieron aumentar las frecuencias de sus horarios debido al inesperado aumento de la demanda.
Al menos en Helsinki, Finlandia, encontrar una habitación de hotel disponible es un dolor de cabeza. Quienes están obligados a esperar a que pase la nube han copado casi todas las habitaciones.
Este viernes, la oficina de Migración de Helsinki estuvo llena de extranjeros que estaban de visita en la ciudad por un corto periodo y tenían planeado partir justo el día de la erupción. Procuraban que les extendieran su visado hasta el día en que pudieran regresar a sus países.

lunes, 12 de abril de 2010

Sorpresa en Helsinki

A pocos minutos de estar en Helsinki, Finladia, me di cuenta lo silenciosa que es esta ciudad. Eso, sumado al intenso frío seco, que aún en primavera coquetea con cero grados, me sirvieron para dudar que encontraría algún dominicano con residencia fija en esta nación.
Una semana después de mi estancia aqui he comprobado que mis suposición no es más que pura falsedad. De compras en una de las tiendas más famosas de aqui, Marimekko, he preguntado a una señora el precio de un producto. Yo hablé en inglés, pero ella solo conoce el español y el finés. Entonces me pregunta: "Lo siento, habla usted español?". Yo le respondí feliz de la vida que sí y que estaba súper emocionada de encontrar a alguien que entendiera mi idioma. Bueno, entre chercha y chercha le pregunto que de donde es, pues sus facciones me resultaban familiares. Cuando me dijo que era dominicana ya se imaginarán la bulla que hice y que ella me coreó cuando le afirmé que somos paisanas.

Mónica tiene 15 años viviendo en Helsinki. Se casó con un finés y procreó tres hijos. Se conocieron en Boca Chica, en un hotel donde ambos trabajaban.
Le pregunté cómo ha sido su adaptación a este pais, me dice que ha sido todo muy bien. Resalta que Finlandia es un pais muy seguro y que eso le agrada bastante.
"Pero como aguantas estos largos inviernos tan frios!", insistí. Se rie, reconoce que al principio fue difícil pero que la calidad de vida que tiene en ese país la hacen sentirse muy a gusto.
Me cuenta que es muy raro encontrar dominicanos aqui, que son poquísimos.
Ella dice que aprender el idioma no ha sido fácil, pero habla finés con fluidez. Es súper simpática. Hemos quedado de acuerdo en que tenemos una cita pendiente para que me cuente más de su experiencia en la región escandinava.
Los dominicanos estamos en todos lados. Ya creo que no hay quien se salve de nosotros.
Ni se imaginan la alegría que es encontrarse con paisanos en el extranjero. Es como un respiro. Indescriptible.

lunes, 5 de abril de 2010

Finlandia, allá voy!!

Les cuento que ahora me dirijo a Finlandia, desde donde se puede apreciar una imagen espectacular de la aurora boreal en invierno. La organización Plan Internacional (oficina de Finlandia) me invita a participar en un taller en el que se tratarán temas sobre la situación de la población infantil, del 6 al 17 de abril.
Entre los temas de la agenda están la problemática de las políticas de desarrollo en 2010, la posición del niño en esas políticas y en los países en vías de desarrollo y sobre el trabajo de los corresponsales en los medios de África, Asia y América Latina. Me advierten que allí la temperatura está a tres grados y con nieve, así que me espera un frío full.
Finlandia es un país nórdico que hace frontera con Suecia, Noruega y Rusia. Este país de la región Escandinava está bordeado por el Mar Báltico, el Golfo de Finlandia y el Golfo de Botnia
Ya les informaré de esta nueva experiencia. Qué emoción!!
Les dejo abrazos.
Sean Felices :)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Cuba, un tema que no se acaba


Dos semanas después de mi regreso de Cuba, mi experiencia de ese viaje sigue siendo hoy el centro de mis conversaciones en el reencuentro con mis amigos cotidianos. Llama mi atención el interés y la curiosidad que despierta esa isla en la gente que no la ha visitado. También, me he podido percatar de la errada idea que tienen algunos sobre la vida en Cuba. Algunas muy parecidas a las que yo tenía antes de partir.
Entre Cuba y yo no todo fue color de rosas. Debo confesar que al principio no me sentí muy a gusto. Desde que te subes al avión percibes que vas a un lugar súper distinto. Al bajar, en vez de despejarse, la percepción acrecienta. Cuando iba por la carretera desde el aeropuerto hasta la residencia donde me hospedaría, llevaba los ojos abiertos de par en par mirando todo el paisaje por la ventanilla del minibús. Estaba sorprendida con los letreros que vitoreaban y defendían la revolución: ¡Lucharemos siempre!, ¡Patria o muerte!, ¡Que viva la revolución!.
“Ay Dios mío, a dónde he llegado. Aquí la lucha de la revolución no ha terminado, ¿será que esta gente vive en guerra?”, pensé.


Además, que llegaba con mi cabeza llena de un montón de opiniones diversas de gente que tenía su propio concepto de Cuba: “Cuidate por ahí, que ese pais es muy peligroso”, “lleva comida enlatada, que pasarás hambre”, “qué paradoja, vas a estudiar periodismo en un país donde la libertad de expresión no existe”, entre otros comentarios más cargados de discriminación que otra cosa.
Más que entusiasmada, llegué a Cuba a la defensiva.
Creo que mi tupida mentalidad capitalista no me dejó entender a la primera impresión el sistema de vida de la isla más grande de las antillas. Pero pronto me enredó la alegría del cubano. Sucumbí a su optimismo, su orgullo patrio, su orgullo cubano. Terminé por admirarlos y amarlos. Disfruté en grande mi estadía.
Lo mejor que se puede deducir que ha dejado la revolución en sus ciudadanos es el sentimiento de solidaridad para con ellos y los demás. Es ponderable esa intención de compartir, de ayudar y dar (aunque sea muy poco lo que se tiene) que demuestran. Eso lo ví yo, nadie me lo contó, y lo dicen ellos a boca llena.
También, está ese afán por procurar la dignidad del hombre. En las calles no ví a ningún niño pidiendo limosnas, ni gente vendiendo en los semáforos, ni basura en la calle, ni ancianos deambulando sin rumbo.
Según me contaron, la educación está asegurada desde el primer día de la escuela básica hasta el último día de la universidad. Y la salud es un derecho garantizado.
Me sentí segura andando sus calles a todas horas. Nada mejor que la seguridad ciudadana.


Es increíble la inventiva del cubano y todo lo que puede crear con pocos recursos.
Por lo menos La Habana, que fue donde estuve por veinte días, es un oasis de cultura. Ni bien se desmontaba una feria del libro universitario y ya se inauguraba otra feria del libro nacional. Si no era un festival de teatro, era un festival de cine en cartelera.
Es cierto que no solo de conocimientos se nutre el cuerpo humano. Faltan muchas cosas en Cuba, eso es indiscutible. Los supermercados, por ejemplo, lugares que tienen otros alimentos indispensables para sobrevivir, están muy limitados. No ofrecen para escoger. Y eso es una señal de que algo anda mal. Pero el sistema no es tan catastrófico o terrorífico como me lo advirtieron afuera.
América Latina tiene países que presentan cuadros de pobreza peores que los que pudiéramos ver en Cuba. Y ni decir de mi país. Por tanto no soy quien para hablar mal de un país ajeno cuando el mío no es perfecto.
De Cuba me llevo una experiencia muy grata y guardo la esperanza de que se levante pronto el famoso bloqueo para que ese país comparta con el mundo todo su potencial.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

El lado dulce de La Habana


La fila está a todas horas. Hay que buscar altas dosis de paciencia para la espera. Todo sacrificio vale la pena. Los helados de Coppelia saben deliciosos. Y no es que sean fuera de lo común, ¡que va!, los hay de fresa, chocolate o guayaba, como en todos lados.
Más que el dinero que se paga, su costo es hacer una tremenda fila que muchas veces dobla la esquina de la avenida 23. Por la mañana, al mediodía, por la noche o la tarde, da igual, la cola se mantiene.
Como está estratégicamente en el centro de la ciudad es inevitable no caer en la tentación de detenernos un rato para endulzar el paladar. Es una buena opción para cerrar el día antes de regresar a casa, después de una jornada de trabajo, a terminar la escuela, o al concluir las diligencias pendientes.
Es el punto de encuentro justo para charlar con amigos. De todas las edades, diversas nacionalidades acuden a esta heladería que debe su nombre a una obra de ballet.
“No debes dejar de ir a Coppelia”, me decían como una orden todos los que antes habían visitado La Habana, Cuba.


Con amigos y amigas cubanas, ecuatorianas y una costarricense me fui a hacer mi fila. Logramos entrar al establecimiento quince minutos más tarde que se nos pasaron rápido entre bromas y chistes. Subimos al segundo nivel, de inmediato nos acomodan en una mesa. Antes de preguntarte del sabor de los helados ya te traen vasos con agua fresca.
“De fresa o de chocolate”, me dice el joven camarero.
“¿Puede ser mixto?”, pregunto. “Bueno, yo soy hombre”, me dice y mis compañeros cubanos sonríen de un chiste que no entiendo porque no sabía de una película sobre gays que con el nombre de esos dos sabores se filmó en ese lugar a finales de los años ´90.
“Me trae un chin de fresa y un chin de chocolate, por favor”, le confirmo.
El chico se queda bloqueado y pregunta a sus paisanas: “¿Qué quiere decir ella con eso de chin?”.
Pronto entiende y se ríe. Me asegura no me preocupe que me traerá un “tin” de cada sabor (“un poquito”, al estilo cubano. Ya voy aprendiendo nuevas palabras jajaja).
Dos bolas de fresa y dos de chocolate a mi disposición. “Mucho helado para cinco pesos cubanos (unos 25 centavos de dólar)”, pienso.
Empiezas a comer y no puedes parar. Sabroso, cremoso, es gustoso. Quisieras que no terminara nunca, quisieras repetir.
Al terminar nos vamos, la tertulia sigue afuera. Debemos desocupar la mesa para los otros que esperan.
Nos vamos satisfechos. Contentos. Con ganas de seguir conversando y de volver mañana a disfrutar el lado dulce de La Habana.

domingo, 1 de noviembre de 2009

La Habana, Cuba

Siempre había querido visitar a Cuba. Y aqui estoy. Acabo de llegar.
Los días previos al viaje fueron de gran emoción. A medida que hablaba con la gente que ya había venido o que nunca la ha visitado, pero que es súper fanática de esta gente y su cultura, más crecía la expectación.
Aqui estoy, por veinte días. Asi que si ven que está el blog abandonado unos días más de lo normal, discúlpenme por favor, es que estoy admirando a Cuba al ritmo del son.
Espero poder escribirles con frecuencia de esta nueva aventura.

jueves, 6 de agosto de 2009

Una vuelta por Baní

Montañas, playas, dunas, dulces y los deliciosos mangos banilejos convierten a la provincia Peravia en un conjunto de posibilidades para que el turista disfrute de una estancia inolvidable.


Desde las alturas se aprecia mejor la belleza y el esplendor del paisaje natural de Baní. Y para contemplarlo, una buena opción es recorrer la ruta que lleva a la zona de Valdesia, a unos siete kilómetros del municipo, ubicado en la provincia Peravia.

Avanzar cada metro nos involucra en la vida cotidiana de esta región conocida por la producción de café. Cada paso nos sumerge en la cultura popular para disfrutar de una mezcla de ecoturismo e historia, debido a que el polvo de esos caminos conocieron los pasos de los esclavos que escaparon rebelados por el dominio dictatorial.

El arquitecto e historiador banilejo Ismael Díaz Melo resalta este aspecto histórico a la vez que distingue el panorama que se aprecia desde Valdesia.

Explica que la ruta recorre La Vereda, donde se puede hacer una paradita debajo de algún árbol de guatapanal para disfrutar del baile de la sarandunga.

Para endulzar el paseo, la comunidad de Los Jovitos produce una variedad de dulces artesanales elaborados en hornos de piedra: hojaldres, bien me sabe, de batata, piña…

“Si seguimos subiendo apreciamos mejor la zona montañosa que bordea el río Baní y llegamos a Iguana. Allí se aprecia un paisaje de flores anaranjadas que es hermoso, y para terminar el viaje, la presa de Valdesia”, apunta Díaz Melo.

Se recomienda emprender el viaje en un vehículo preferentemente todoterreno para mayor comodidad.


El encanto del mar también está presente en Baní. Son conocidas las bondades de su playa Salinas de Puerto Hermoso. Además de un chapuzón, se puede degustar de frescos mariscos elaborados de diferentes formas. De la playa Salinas se extrae gran parte de la sal que consume el país, producción que es posible observar en sus inmediaciones.

Pero antes de solearse en la playa, el paisaje desértico de las Dunas, las más altas del Caribe, invitan a una parada obligada. Esta área ocupa unos 15 kilómetros de la península de Las Calderas.

Estas montañas de arenas finas alcanzan una altura máxima de 35 metros y se estima que existen 117.4 millones de metros cúbicos de finas arenas azules en esta área natural protegida, denominada Reserva Científica Félix Servio Doucudray.


En las Dunas de Baní.

Un poco de historia


Esta ciudad tiene 245 años de fundada. Es conocida por sus dulces de leche y como capital del mango, desde 2005, y precisamente en estos días abunda esta sabrosa y olorosa fruta.

Aquí nació el generalísimo Máximo Gómez, distinguido por su lucha a favor de la libertad de Cuba. En su honor, la hermana isla estableció un museo en el terreno que ocupaba la casa materna de Gómez, ubicada en la avenida que lleva su nombre.

En el pueblo aún se conservan antiguas casas al estilo victoriano y su catedral, recién remodelada, donde se celebran las novenas en honor a la virgen de Regla, cada mes de noviembre. La parroquia fue construida en 1889.

Coordenadas. Baní limita al norte con San José de Ocoa, al sur con el Mar Caribe, al Oeste con Azua y al Este con San Cristóbal.

Publicado en El Caribe