miércoles, 17 de diciembre de 2008

Casi casi estoy allá


Playa Salinas (Baní, República Dominicana).

Se acerca la hora de regresar a casa. A esos días de eterno verano en tantos sentidos: de calor familiar y fraternal, de la comida caliente recién hecha en la cocina del hogar, de una temperatura de más de treinta grados por la emoción de volver a mis cosas y estar entre los míos.
Han sido meses de un vivir tan intenso, de acumular experiencias a todo galope, porque la estancia es limitada. La verdad es que me llevo más de lo que vine a buscar. Gané un montón de amigos, visité lugares maravillosos e increíbles, recibí cariño de una forma distinta, conocí una cultura diferente, adquirí conocimientos y experiencia laboral y personal invaluables.
Es tiempo de volver porque me aguarda tanta gente que quiero y ya la nostalgia se hace incontenible. Además, hay que aprender a cerrar los círculos en su justa dimensión, no alargar las etapas, porque luego pierden su encanto, se vuelve rutina y se opaca el brillo que las hizo extraordinarias.
A España la quiero amar siempre por los buenos momentos que me regaló. No quiero darle tiempo a que me arrope con su rutina y me provoque detestarla por tanto estrés, Quiero recordarla por los días de sol que me regaló. No deseo que me enseñe su oscuridad, quiero que viva en mí iluminada.
Preparo mi retorno a casa con la misma emoción y similar incertidumbre con que la que cargué mi mochila para llegar a este viejo continente, al principio tan extraño y ahora tan familiar.
Afino mi lápiz para empezar a dibujar un círculo tan grande y bonito como el que casi estoy por cerrar.

4 comentarios:

Horacio Gambarte dijo...

Me encantó, Brisa (puedo decirte así?...)
Eso de cerrar los círculos en su justa dimensión porque después pierden el encanto... es tan claro.
Tenerlos así, recordarlos así...
Vaya un abrazo desde mi Tucumán, pequeña... para desearte un feliz retorno.
Y gracias por dejar tu huella.

María Teresa Morel dijo...

Amiga, me alegra tanto el haberte acompañado en esta aventura en la que aprendimos tantas cosas. Juntas concebimos este sueño, juntas abordamos el avión con nuestras maletas llenas de sueños y juntas regresaremos a nuestra tierra con la gente que tanto nos quiere. Después de haber vivido esta experiencia, sólo nos resta decir..Misión cumplida Compañera!!

Mary Esther dijo...

Me ha alegrado mucho haber compartido esta experiencia con ustedes. Al principio fue duro dejar todo atrás. Pero eso nos hace mejores, porqué somos valientes, un cobarde jamás lo hubiera hecho. Me alegro que vayan a ver a sus familiares, yo iré después, más atrás, les deseo éxitos en su vida tanto personal como profesional.
No me voy todavía, algo muy fuerte me dice que la vida me espera aquí en este lado del mundo, no sé porqué, espero no equivocarme, pero si me equivoco, feliz...Un beso, los quiero, y ya el tiempo se hace corto, q mal, las extrañaré...

Migueloski dijo...

Pues la esperamos amiga mia, me parece interesante tu blog, soy nuevo en esto, asi que espero que un dia de estos me visites.

Un Beso.