domingo, 13 de marzo de 2011

Y tú, ¿Por quién caminas?

Leticia Fermín Núñez, de 36 años, apoya “Caminantes por la vida”, una iniciativa a favor de la cura del cáncer, desde la primera promoción. Cuando caminaba motivada por la situación que sufrían otros, jamás imaginó que este quinto año la razón sería ella misma.
La parte de atrás de su camiseta, en la que otros años escribió “Por todos”, este domingo decía “Por mí”.
“Se siente raro”, dice. “En mi familia nadie había padecido esta enfermedad. Fue un impacto muy fuerte cuando me diagnosticaron cáncer de mama, pero con fuerza de voluntad sigo adelante. Para quienes pasamos por esto es muy importante sentir el apoyo y por eso estoy aquí”, agrega la joven del Distrito Nacional.  
El cáncer no tiene miramientos. Puede tocar a cualquiera sin distinción, en cualquier etapa de la vida. Es una enfermedad que oprime tanto a quien la padece como a quien le ama. Pero, como todas las batallas, tienes la opción de ganar. Hay esperanza. 
 
Leticia -a la derecha- fue acompañada de su prima Narda Núñez -a la izquierda-, que acudió al Jardín Botánico desde la provincia Santiago.
La familia Pérez Féliz es otra muestra de que para unirse a esta causa no importa la distancia ni la edad. Sus integrantes se trasladaron desde Barahona. Mientras que Finet Morbán llegó de San Cristóbal junto a sus dos hijos, su hermano, su sobrino y su esposa para caminar por los padres de ella, que tienen cáncer.
Esta enfermedad es la tercera causa de muertes en el país. Los organizadores del evento, el grupo MercaSID, estimaron que lograron reunir casi 60 mil personas durante los dos días de la convocatoria, la misma cifra que el año pasado.
José Llano, gerente de negocios de MercaSID, expuso que la meta es recaudar más de 20 millones de pesos, que se repartirán entre la Liga Dominicana Contra el cáncer, la Farmacia Milagros de la Caridad a través de las voluntarias del hospital Heriberto Pieter, el Voluntariado Jesús con los niños del hospital Arturo Grullón, la Plaza de la Salud y Amigos contra el Cáncer Infantil del hospital Robert Read Cabral. 



 Es la primera vez que asisto a este evento. Qué emocionante fue para mí ver tanta gente optimista, aportando, feliz. 
“El cáncer no es motivo para estar triste, es una razón para estar de pie, para luchar con más empeño y demostrar qué tan fuerte puedo ser”, me dice Carolina Méndez, que lleva tres años en tratamiento, también por cáncer de mama.



"Por mi tía", "Por mi hijo", "Por Maribel", "Por mi sobrina", "Por Fiorda", "Por Rafael"... Todos unidos por la fuerza del amor y de la solidaridad. Gente que con cada paso gritaba a un desconocido 'estoy contigo'. Qué bonito. Tremendo mensaje de "'¡Sí, se puede!".
La jornada del sábado empezó a la una de la tarde con la presencia de Ana Cristina Bonetti, ejecutiva de la Fundación Caminantes por la Vida, y la primera dama de la República, Margarita Cedeño de Fernández. El domingo, miles de personas se congregaron en la puerta del Jardín Botánico, ubicada en la avenida República de Colombia, desde las ocho de la mañana.
Cada participante aportó 400 pesos, que incluia unirse al recorrido y una camiseta, en la que escriben el nombre de la persona por la que caminan.
La Fundación Caminantes por la Vida ha donado 55 millones en cuatro años a esas organizaciones. En ese tiempo más de 150 mil personas se unieron al recorrido.   
El evento terminó con el musical “Razones para vivir”, en el que participaron los artistas Johnny Ventura, Adalgisa Pantaleón, Milly Quezada, Charityn Goico, Pavel Núñez, Frank Ceara, Tercer Cielo, Issa Gadala entre otros.

sábado, 12 de marzo de 2011

Aventura en 27 charcos

Emoción. Escondidas en las entrañas de la cordillera Septentrional fluyen las aguas frías del río Damajagua, en el municipio Imbert, de Puerto Plata. Nadar sus veintisiete charcos es una emocionante aventura para los que gustan realizar actividades extremas. Andaba de trabajo, pero disfruté al máximo de este emocionate chapuzón!!
Fotos: Danny Polanco
Un trayecto pedregoso lleva al paraje Los llanos de Pérez del municipio Imbert, a diez kilómetros al sur de Puerto Plata. A 500 metros de camino, una típica casa con techo de cana anuncia la entrada al Monumento Natural Saltos de la Damajagua.
El administrador del monumento recibe de inmediato a los visitantes y explica las medidas de precaución que se deben tomar antes del paseo, para darles un adelanto de las emociones que están por vivir: “Es preciso ponerse un chaleco salvavidas, casco protector, zapatos de goma y pantalón corto que no sea en tela de jeans”, dice Roberto Gómez.

Con todo el atuendo listo, se inicia el recorrido cruzando un puente flotante sobre el río Bajabonico. A seguidas, el trinar de decenas de aves y el espectáculo que forman los rayos del sol que se cuelan por la frondosidad de los árboles hacen especial el trayecto que lleva al primer charco. Este monumento, con una extensión aproximad de seis kilómetros, es la principal carta de presentación cuando se habla de ecoturismo en Puerto Plata.
Entre saltar, nadar y deslizarse por los toboganes naturales se llega al charco número 27, la máxima expresión de la belleza de este capricho de la naturaleza.
 Nadando junto al administrador del monumento, Roberto Gómez.

“El Taira” es uno de los guías turísticos más antiguos, a pesar de su juventud. Como la mayoría de los que guían el paseo, es nativo de la zona y creció bañándose en el río Damajagua. El Taira se mueve en la corriente como “pez en el agua”. Conoce cada rincón de la cueva y la longitud de cada profundidad, sabe dónde se puede avanzar nadando y en qué tramo se puede caminar. Su dirección es primordial para los visitantes, en especial para los que no saben nadar, porque él se encarga de ayudarlos.  

Gómez explica que para su administración, en el 2006 se estableció un consejo de co-manejo entre el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Asociación de Guías Salvavidas del Río Damajagua.

Gómez apunta que trabajan en la elaboración de rótulos que identifiquen las más de 300 especias de plantas que hay en el lugar y las especies que conforman la fauna, entre ellas seis aves endémicas (barrancolí, chicuí, cigua palmer, carpintero y paloma coronita).

El río Damajagua es resultado de la confluencia de numerosas cascadas y manantiales que nacen en las cimas de las montañas de los municipios Altamira e Imbert, de Puerto Plata. Los charcos están entre grandes rocas.

Detalles
Se reciben visitantes de 8:00 a.m. a 3:00 p.m. (Son estrictos con el horario). El costo por visitar del salto uno al siete es de RD$250.00 del salto; del 7 al 12 RD$290.00 y RD$490.00 del 12 al 27. Están disponibles en renta casco protector, chaleco flotante y un par de zapatillas de gomas por RD$50.00. Para los que saben nadar es más fácil emprender esta aventura. Damajagua es un vocablo taíno con el que se nombra a una especie de árbol que crece a orillas de los charcos. Esta planta mantiene el río con mucha agua durante mucho tiempo y se pueden encontrar especialmente desde el charco número doce en adelante.

Adrenalina alta
Pasar de un charco a otro se convierte en un reto. Y entre maniobras para subir las grandes rocas que separan los saltos y admirar el espectáculo que solo la naturaleza puede ofrecer, transcurren tres horas y media, hasta completar el viaje. Para comunicarse con el Centro de Recepción de Visitantes: (809)250-4200. Más de 40 mil personas visitan al año este lugar.

 Hay una piedra de la que sacamos una especie de barro que sirve como mascarilla para el cutis!! Tratamiento facial gratis al final de la jornada :) Junto a Danny y Miguel.

jueves, 10 de marzo de 2011

De vender yaniqueques a ser víctima de explotación

Si los que están llamados a velar por la seguridad de los niños (sus padres) son quienes los entregan al peligro, ¿qué esperanza nos queda?
Los dejo con este reporte de Unicef sobre la explotación sexual infantil en RD.

Por Unicef
 Yulissa tiene 13 años y lleva poco tiempo siendo explotada sexual y comercialmente en lo que considera “un negocio temporal”, al cual llegó sin procurarlo y hoy desea salir.  Dice que su madre no trabaja por lo que  depende del dinero que Yulissa recibe de los explotadores, en la mayoría extranjeros, que visitan las playas de Boca Chica.

 “Cuando me viene a hablar de las cosas que hago para ganar dinero,  yo le pongo dinero en la mano y ella de una vez  se ríe, entonces, me dice mi hija cuídate, pero ya ella tiene lo suyo. Si no llevo nada, estamos mal”, relata al hablar de las razones por las cuales sigue siendo víctima de la explotación sexual comercial.
En la misma ciudad de Santo Domingo, en una zona más alejada de donde vive Yulissa, Teresita, también de 13 años, mientras sostiene a su bebé de 7 meses afirma “La forma de este país obliga a las mujeres a tirarse a la calle. En este país no hay hombres porque los poquitos que hay se han vuelto que lo que hacen es que embarazan a las niñas. Mi abuela tiene 38 años, ella tuvo a mi mamá con casi 15. Mi mamá me tuvo a mí a los once y ella tiene ahora 24 años”.

Teresita explica que es ella quien tiene que mantener a su hijo, y para hacerlo está siendo explotada sexual y comercialmente, porque el padre de su hijo no la ayuda.

“Primero ayudaba a mi mamá a vender yaniqueques en la playa, después me quedé limpiando zapatos con los muchachos,  y después de ahí, nos pusimos a guiar turistas a la tienda. Uno los saluda,  se hace amigo de ellos, les va hablando, hasta que  uno le pregunta que quiere y nos dice”, cuenta Luisito, otro niño víctima de explotación sexual comercial.

Los explotadores de niñas, niños y adolescentes pueden ser cualquier familiar, vecino cercano, turista, u otra persona con interés de obtener satisfacción sexual a cambio de dinero o especie.  Es una forma de esclavitud moderna.

Esta problemática será discutida ampliamente en el país del 16 al 18 de este mes durante el desarrollo del Congreso Subregional sobre Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes, en la que participarán expertos de países de Centroamérica y República Dominicana.

Las fiscalías de Niñas, Niños y Adolescentes (NNA), en Santo Domingo, notificaron 653 casos de violencia, maltrato y explotación de personas menores de edad, durante solo seis meses en 2010.

La cifra consta en los Resultados Preliminares del Estudio de Violencia, Abuso y Explotación a Niñas, Niños y Adolescentes Registrados en once Fiscalías de la República Dominicana, donde se precisa que del total de 1,683 casos de abuso registrados, el 35.6% fueron notificados por la Fiscalía de Delitos Sexuales de Santo Domingo.

Este tipo de explotación vulnera la seguridad del niño, que corre peligro de abandono, muerte, de contraer enfermedades como VIH y Sida, y de sufrir deficiencias físicas y emocionales.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) colabora en el país desde los años 90s con la Comisión Interinstitucional Contra el Abuso y la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes en la búsqueda de soluciones contra esta forma de violación de los derechos.

Para lograr un verdadero desarrollo se debe proteger a la infancia de la violencia, el abuso y la explotación.

*El nombre y el lugar donde viven estos adolescentes han sido cambiados para proteger su identidad.

Información ofrecida por el Fondo de las Naciones Unidad para la Infancia (Unicef).

miércoles, 9 de marzo de 2011

De educación sexual no se habla claro

Poco sorprende escuchar que más jóvenes inician su vida sexual a los diez o doce años.
En los hospitales de maternidad las adolescentes embarazadas casi compiten con las mujeres adultas. Por ejemplo, en la maternidad La Altagracia más del treinta por ciento de los nacimientos son de madres adolescentes.
Si miramos las cifras nacionales de personas con Sida, vemos que los adolescentes se llevan una cantidad significativa. Entonces, ¿Estamos llevando una educación sexual eficiente?
Un recorrido por escuelas de básica y media revela que los maestros no cuentan con un programa de educación sexual oficial. Cada una elabora su propia carpeta de acuerdo a las necesidades de sus alumnos. En algunas, cuando se le pregunta de qué se auxilia para orientar a sus alumnos, la maestra desempolva un manual que hace años le facilitó lo que antes se llamaba Secretaría y ahora es Ministerio de Educación.
El título de esa carpeta, “Hablemos…”, invita a una conversación. Al ojear sus páginas encontramos una guía para tratar los temas de la menstruación, la identidad, adolescencia, enfermedades de transmisión sexual y sida. Sin embargo, aunque le menciona al adolescente la importancia de usar un condón, se trata de manera muy superficial, casi inadvertida, ni siquiera le presenta la manera en que debe utilizarlo.
Que se mencionen otros términos, como 'orgasmo', es un sueño. Los tabúes y prejuicios reinan al momento de describir ese concepto, cuando toda mujer y todo hombre tiene derecho a conocer su cuerpo y lo que le produce placer, que no es pecado ni afecta la salud.
La orientadora Nubia Santana del Liceo Unión Panamericana destaca la importancia de una buena educación sexual en una sociedad erótica, donde, según dice, se vende el cuerpo. Critica la escasa comunicación entre hijos y padres, quienes quizás por desconocimiento no informan a sus hijos por miedo a que les motivaría a probar el sexo.
“Hay miedo a decir las cosas como son. Hay padres que se alarman cuando su hijo le comenta sobre esos temas. Los maestros no nos atrevemos a mostrar un condón en el aula pero los padres sí pueden hacerlo”, opinó.
La orientadora del Liceo Minerva Mirabal, Kenia Montero, explica que es importante llevar la información lo más clara posible porque los adolescentes no tienen la madurez ni emocional ni física para enfrentar las consecuencias de la vida sexual.
“Es una situación que nos preocupa porque muchas de las muchachas dejan la escuela, tienen un embarazo de alto riesgo. Muchas provienen de familias pobres y continúan aumentando el círculo de pobreza”, indica.                                          
Para impartir las charlas ocasionales sobre el tema, muchas escuelas se auxilian del apoyo técnico de instituciones como el Despacho de la Primera Dama, el Consejo Presidencial del Sida y el Instituto de la Familia. “En algunos temas hay problemas con la Iglesia Católica porque piensan que se podría desorientar a los jóvenes en vez de educarlos. Es por eso que cuando se trata de hablar directamente de sexo hay un freno”, explica la orientadora del liceo Minerva Mirabal, Kenia Montero.

El diálogo debe empezar en la familia

¿Y los padres, están cumpliendo con su parte? Esto no se trata de una responsabilidad exclusiva de la escuela, que realmente, creo, debe ser un complemento. Nadie mejor que mamá y papá para despejar las dudas de sus hijos. Ellos tienen una importante cuota de responsabilidad en la orientación de sus hijos en estos temas que, en general, no es asumida como es de esperar.
La orientadora Xiomara Calderón López, del Liceo Estados Unidos, considera que la educación sexual debe empezar en la casa, pero que la crisis que acusa a muchos hogares obliga a que la escuela satisfaga las inquietudes de los adolescentes.
Opina que ese tema debería establecerse como asignatura y no como una charla que se imparta ocasionalmente, ya que es muy amplio.
“La mayoría de los jóvenes no reciben una adecuada información. Creo que hay que dirigir el trabajo hacia la familia. Hay muchos padres que son muy permisivos y dan libertades a sus hijos”, expone.

martes, 8 de marzo de 2011

Un picnic que casi les cuesta la vida

Día soleado, brisa fresca, familia reunida. Lo mejor: domingo; ambiente perfecto para disfrutar de un picnic. Pero la equivocada elección del lugar convirtió lo que se suponía una experiencia divertida en la más violenta de la vida de un grupo de extranjeros.
A la propuesta “Vámonos de picnic”, le siguió el aplauso entusiasmado de la heterogénea familia, compuesta por chilenos, venezolanos y españoles. Hijos, padres y abuelos, en total unas diez personas, llegaron pasadas las tres de la tarde al parque Mirador Sur.
A la sombra de un árbol, entre los números Cuatro y Cinco, tendieron el mantel para disfrutar en familia el día de descanso común.
Los niños de cuatro y seis años se entretenían jugando, mientras los adultos conversaban a la par que las mujeres cuidaban de los bebés.
Todo era estupendo hasta que media docena de jóvenes (la mayoría adolescentes) se les acercaron para robarle. ¿Quién se iba a imaginar que la delincuencia merodeaba al parque a plena luz del día? Y menos cuando hace apenas cinco meses que se reforzó la vigilancia del “pulmón de la ciudad” con la entrada de 136 policías auxiliares, encargados de patrullar a pie, a caballo y en equipos motorizados.
El padre de los niños, que prefiere mantenerse anónimo, expuso que sus hijos no han podido conciliar el sueño desde ese momento. “Se les quedó grabada en la memoria la imagen de esos maleantes amenazándonos con cuchillos en el cuello de matarnos si no entregábamos todo lo que teníamos”, expuso.
La Policía aseguró que identificó a uno de los jóvenes que atracaron a los extranjeros.
Es una pena que la delincuencia llegue hasta los parques a plena luz del día, que la situación se esté deteriorando de tal manera que no nos sintamos seguros en los lugares públicos de esparcimiento. ¡Cómo es posible que no haya garantías de seguridad ciudadana! 
Algunas de las víctimas, que llevan seis años residiendo en República Dominicana, consideran retirar sus inversiones en el país y mudarse a otro lugar. Los delincuentes robaron las llaves de su casas y sus carnet de identidad, por lo que temen que puedan ser asaltados en su propio hogar. “Como el Estado de Derecho no funciona, se cae en la impunidad. Entonces la delincuencia va a ser progresiva aquí”, afirmó uno de ellos. Qué tristeza me da.

lunes, 21 de febrero de 2011

Mujeres cazadas por las drogas

Más de la mitad de las mujeres que guardan prisión en las cárceles del país están condenadas por violación a la Ley 50-88 Sobre Drogas y Sustancias Controladas. Los números de apresados por narcotráfico que registró la Dirección Nacional de Control de Drogas el año pasado muestran que los hombres involucrados en esa actividad distan significativamente de las mujeres: 25, 142 masculinos frente 806 femeninas.
Las apresadas por drogas son en su mayoría jóvenes de 18 a 35 años.
En los centros de rehabilitación, las adictas son las menos que los hombres. Ellas son más inestables que ellos en el tratamiento porque se apresuran a reintegrarse a sus actividades cotidianas. Datos de Hogar Crea revelan que la mayoria de las que buscan ayuda son mujeres con edades entre 36 y 50 años.


“La vida no te alcanza a ti para arrepentirte de ese error”. Las lágrimas mojan los ojos de Andrea Lantigua, de 52 años, cuando hace esta afirmación. Cumple más de la mitad de una condena de siete años de prisión en la cárcel modelo de Najayo por violar la ley 50-88 sobre drogas.

Andrea, dominicana nacionalizada holandesa, es una de las 300 mujeres presas por tráfico de drogas en el país (52% del total de 582 reclusas). Como la mayoría de ellas, sirvió de “mula” (transporte de narcóticos).

Andrea cuenta que necesitaba dinero y una amiga le dijo que conocía quién le pagaría siete mil euros por trasladar de Santo Domingo a Holanda un kilo de cocaína en su estómago. “Nunca en mi vida había visto droga. Todavía no la conozco. Lo hice por desesperación. Uno siempre sueña con algo más, tenía la ansiedad de regresar a Santo domingo pero no tenía dinero”, afirma.

Es un error que con suerte a algunas sólo le cuesta sacrificar su libertad por unos años, otras sufren la desintegración de su familia, pierden sus casas y sus trabajos y los ahorros propios y ajenos de toda la vida en servicios de abogados.

Del total de hombres encarcelados, el 34% (7,124) está condenado por violar la ley 50-88.

A María Isabel Fuentes, española criada en Francia, de 52 años, su mala decisión le arrebató por un tiempo la comunicación con sus cuatro hijas. Una de ellas, narra, no salía a la calle porque temía ser agredida. “Fue una desesperación. Tenía deudas que pagar. Una amiga me contó que le había dado resultado y yo quería intentarlo. En casa dije que iba a España y realmente venía por nueve días a Santo Domingo a buscar la droga para llevarla a Francia”, recuerda.

Lily Gerard, francesa de 19 años, expone que su familia gastó casi dos millones de pesos en abogados. Los cambiaba con frecuencia porque algunos abandonaban su caso luego que cobraban el dinero. “Yo tenía una familia que me quería mucho. No sé por qué lo hice. Ahora lo dañé todo. Quiero volver a la escuela a estudiar enfermería y olvidar todo esto”. Para cumplir ese sueño le falta menos de dos años de la condena de cinco que le dictó el juez.

En Najayo, de las 148 presas por drogas, 38 son extranjeras, la mayoría holandesa. Le siguen las españolas, luego nortamericanas, panameñas, peruanas, mexicanas, puertorriqueñas, jamaiquinas y haitianas.

En común tienen estas mujeres que quienes le ofrecieron entrar en el “negocio” eran amigos muy allegados, que no volvieron a ver nunca más luego de que fueron apresadas.

Ninguna denunció a la persona que le suministró la cocaína o heroína. “No tenía por qué hacerlo. Nadie me obligó, sólo yo soy responsable”, dice María Isabel.

Otra cara. Su delito no es transportarla ni venderla, sino consumirla. Las mujeres que consumen drogas cumplen también condena en la cárcel de la adicción. Muy pocas adictas buscan ayuda para rehabilitarse, tomando como parámetro las estadísticas de Hogar Crea Dominicano (HCD).

Registros de esa institución, que trabaja con adictos, reflejan que del total de ingresos del año pasado, sólo el 6.3% (164) fueron mujeres y el 93.7% hombres (2,454).

“Cada año lejos de disminuir la cifra se va incrementando. Poco, pero siempre se observa en aumento. La disponibilidad de drogas no ha disminuido”, expone Julio Díaz, director de tratamiento de HCD.

A Eridania Martínez, de 22 años, su adicción la indujo a robar dinero para comprar crack, la más usada, según datos de HCD que reflejan que el 56% de los adictos consumen ese narcótico. Le siguen la cocaína (31%), marihuana (4.6%) y la heroína (3.2%), que en los últimos años cobra más fuerza.

Díaz explica que la cifra femenina es menor por el estigma, muchas veces no acuden a tratamiento por temos al rechazo social.

De los 44 centros que tiene Hogar Crea, tres están reservados para las mujeres (Distrito Nacional, Santo Domingo Este y Santiago).

Solo una vez
Las “mulas” no son reincidentes

La directora del Centro de Corrección y Rehabilitación Femenino Najayo-San Cristóbal, Patricia Lagombra, explica que las condenadas por drogas no son reincidentes ni son de reingreso. Explica que el 10% es consumidora de drogas y el 2% es adicta. Esas reclusas, apunta, entran en un programa especial ejecutado por el Departamento de Psicología, que les ofrece terapias de grupo e individuales para que superen su adicción.
“Han caído en esto por una circunstancia, por la desesperación por obtener lo que todo el mundo quiere: una casa, un carro, pagar la educación de los hijos… La mayoría son muchachas jóvenes de 18 a 35 años”, indica.
Lagombra aboga porque la sociedad acoja a estas mujeres cuando salgan de la cárcel, que les de oportunidad de demostrar que han cambiado. “De aquí salen renovadas. Las formamos en valores y aprenden oficios técnicos, la idea es prepararlas para que se involucren en las actividades laborales”.

Incremento
Más mujeres consumen drogas

El psicólogo Feliciano Rosario, coordinador del Programa de Rehabilitación de Casa Abierta, expuso que el consumo de drogas es mucho menos proporcional en la mujer que en el hombre, pero que cada vez son más las mujeres que consumen drogas y alcohol. Sin embargo, es ínfima la cantidad que busca ayuda. “Cuando lo hacen es porque realmente la situación se le ha escapado de las manos. Su consumo pasa más desapercibido porque dentro de la familia tienen más ocupaciones que el hombre. Regularmente llaman la atención cuando llega una etapa que les causa problema”.
Dice que la persona cae en drogas por múltiples factores, pero regularente se trata de personas que provienen de un hogar autoritario y castigador o que haya sido muy permisivo, donde las reglas de disciplina no están claras. Entre los factores personales señala la baja autoestima, pobre tolerancia a la frustración, poca capacidad de comunicación.

Dinero
Una actividad que mueve millones

Condenadas por intentar sacar drogas del país aseguran que no recibieron dinero antes de la operación. Dijeron que confiaban en las persona que los contactó y nunca pensaron que podrían ser objeto de estafa. A Lily Gerard le ofrecieron pagarle 25,000 euros por pasar cinco kilos de cocaína desde Puerto Plata a Francia. A algunas las engañan, les dicen que llevarán una cantidad y sucede que al final lo que llevan es más. A María Isabel le ofrecieron 10,000 euros por trasladar 8 kilos de cocaína, cuando la descubrieron en el aeropuerto, en la maleta llevaba 16 kilos. Mientras que la oferta que aceptó Madeline Boom era de 10, 000 dólares por llevar a Estados Unidos un kilo de Heroína.
Tratan de pasarlas en diferentes formas: dentro del estómago, pegadas al cuerpo con cinta adhesiva (debajo de la ropa) o dentro de una maleta escondidas entre calzados y vestimentas.

Testimonios
Andrea Lantigua
Reclusa

“Cuando estás haciendo eso no piensas en el peligro. Yo pensaba en el dinero que iba a ganar y en las deudas que iba a pagar. La persona que te contacta nunca te habla de riesgos, sólo te alardea de los beneficios. A mí me dijeron que yo podía hacer un gran negocio. No dudé en aceptarlo”.

Madeline Boom
Reclusa

“Lo hice por ambición. No culpo a nadie. Yo tenía un buen trabajo, era “manager” (gerente) en un restaurante en Estados Unidos y también estaba estudiando. Escuchaba algunos clientes hablar del negocio. Yo insistí en que quería probar suerte, me ofrecieron 10 mil dólares por llevar un kilo de heroína”

Sheila Bergwin
Reclusa

“No sé qué pasó. Yo no sé. Creo que fue por emoción. Yo vivía bien, trabajaba en una tienda y estudiaba ingeniería. Veía a mis amigas con mucho dinero, le pregunté que como lo consiguieron y dije yo también quiero. En el aeropuerto ellas pasaron sin problemas, la que no pudo fui yo. Me detuvieron de una vez”

María Isabel Fuentes
Reclusa

“Nunca lo negué. Cuando la Policía me interrogó yo dije que sí, que la maleta con la droga era mía. La persona que me entregó la maleta me había dicho que llevaría 8 kilos de cocaína, pero por el peso de la maleta sabía que había más. Después me enteré que los que me contrataron también están presos”

Lily Gerard
Reclusa

“Me agarraron de una vez. Yo tenía la droga amarrada en los muslos y llevaba una falda corta. Cuando iba pasando por el detector, sonó. Inmediatamente la mujer policía me puso la mano en el cuerpo sintió los paquetes en mis piernas. Sentí que el mundo se me caía encima”

Eridania Martínez
En recuperación

“Nadie quiere estar aquí, pero estás porque sabes que es importante. Cuando caes en adicción, pierdes la confianza de tu familia. Nadie te cree. Yo descuidé mucho a mi hijo, que ahora tiene cuatro años, duraba hasta un año que no llamaba para saber de él. Ahora estoy demostrando con hechos que quiero cambiar”

Stephanie Caba
En recuperación

“Empecé a consumir marihuana por influencia de mis amigos, a los 14 años, por estar en el “coro”. Nunca pagué por droga, me la regalaban los muchachos del barrio. Yo tenía carencia afectiva, me sentía sin apoyo. Dejé la escuela, no estaba en nada. Mi madre me trajo a Hogar Crea para ayudarme”

Clara María Pozo
En recuperación

“Consumía crack y cocaína. Llegué a robar para poder comprarla, me ponía agresiva. Perdí mi casa, tuve que dividir a mis cinco hijos para que vivan con personas diferentes. Decidí rehabilitarme por la actitud de mi hija, que me dijo que se avegonzaba de mí. Ella es mi motivación y en Dios he encontrado fortaleza”.

Publicado en El Caribe

jueves, 17 de febrero de 2011

RD tiene quien camine por ella

Me topé con ellos por casualidad. Yo estaba en la Basílica de Higüey cubriendo las incidencias previo a la celebración del Día de la virgen Nuestra Señora de La Altagracia.
Daba las fotos por perdidas pero ahora que las encuentro, me alegro mucho de compartirlas con ustedes.
Fue el reciente 19 de enero. Veo a ese par de jóvenes, mochila en hombros, con la barba de varios días y con tanto entusiasmo, llegar al templo, seguidos de estudiantes de bachillerato y primaria y de un paquete de gente de Higüey, que no sé identificar bien quienes eran. También les acompañaban unos ciclistas y motociclistas.
A quien reconocí primero fue a Claudio Caamaño Grullón, porque con él ya había compartido en otras actividades en mi amado Baní. Imagínense, cómo no conocer a don Claudio, guerrillero de la Revolución de abril de 1965, y ahora presidente de la Fundación Caamaño.
Le dije al fotógrafo que me acompañaba: “Corre, Danny, tómales fotos, no sé de que se trata pero seguro es importante”.
No me equivoqué. Después reconocí que uno de los “barbudos” era el hijo de Claudio, Claudio Antonio Caamaño hijo, de 24 años. Junto a él Charlie Soto, de 28 años.
Preguntando me enteré que estos jóvenes andaban recorriendo el país para llevar el mensaje de que es necesario que rescatemos nuestros valores morales y sociales. Su misión la denominaron “Un paso por mi país”.
Qué orgullosa me sentí de ellos. ¡Qué valientes me parecieron!
Y lo mejor: lograron su propósito. Recorrieron  1,224 kilómetros en 47 días por 27 provincias de la República Dominicana.
El miércoles 26 de enero acudieron al Altar de la Patria para honrar la memoria del patricio Juan Pablo Duarte en el día de su natalicio.
La travesía de este par de jóvenes valientes concluyó al otro día en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se celebró un acto de recibimiento.
Charlie y Claudio Antonio salieron el 11 de diciembre a dar sus pasos. Han declarado que esta iniciativa nació fruto de la impotencia que sienten ante los problemas por los que atraviesa el país, y demostrar a la sociedad que cada quien puede hacer algo por su nación.
¡Qué gesto tan bonito, qué gesto tan patriótico! Nos devuelve la fe en nuestra juventud y en nuestro país. La verdad es que los admiro, los felicito.
Al momento de la foto en Higüey alguien gritó, “Que no se quede el perro”. Pues se trataba de un canino que se integró a la caminata de los jóvenes en San Francisco de Macorís y con ellos se quedó hasta el final.
Quiero con esta entrada ser una voz más que de a conocer esta acción, porque creo que nos debe servir de ejemplo y de inspiración.
Cada vez que se les entrevista sobre sus experiencias durante el recorrido, los chicos siempre agradecen el apoyo que recibieron en los pueblos que visitaron. La acogida y hospitalidad del dominicano es maravillosa, y más aún si se trata de una causa tan noble como "Un paso por mi país". Sin duda, que su paso por cada pueblo dejó un mensaje amor por nuestro país y de la urgencia porque luchemos por hacer de esta media isla un lugar mejor para vivir.
Con este ejemplo, estos jóvenes no se imaginan lo trascendental que han sido sus pasos en la memoria de los que hemos conocido de su hazaña. Ellos han dicho que las vida les ha cambiado totalmente después de su iniciativa, a mí me han renovado las esperanzas. ¡Gracias, chicos!

domingo, 6 de febrero de 2011

sábado, 5 de febrero de 2011

Fuerza de voluntad

Podría quedarme aquí toda la tarde. Podría pasarme también toda la noche, hasta mañana, sin comer ni beber, abrazando mi tristeza. Siento que estas sábanas tibias me aprisionan. Eran divertidas cuando tu cuerpo se cobijaba debajo de ellas junto al mío. Pero ya no estás, de hecho, hace mucho tiempo que tu ausencia reina en esta habitación color salmón. ¿Por qué me sorprende? ¿Por qué recordarte ahora? No lo sé. Quizás sea que rememoro tu calor en estas sábanas tibias. A veces creo que te olvido y días como hoy recuerdo que sigues escondido en mi corazón.
Quiero tomar como excusa que el malestar de la gripe no deja que me ponga en pie. La verdad me duele todo el cuerpo.
No hay excusa que valga. La brillante luz meridiana invade la casa. Las sábanas son aburridas y, aunque no sé como aliviar el corazón, sé qué pastilla tomar para calmar el cuerpo.
Me levanto seducida por el sol. En la cocina se escucha el trinar de los pajaritos. Un pequeño sorbo de té es suficiente para que el acetaminofén se diluya en mí. 
 Pienso: “Hay mucho que hacer”, mientras como una sonámbula avanzo hasta el baño. El agua fría en mi cara termina de despertarme. ¡Manos a la obra! Voy a empezar por comprar una pintura azul.

sábado, 8 de enero de 2011

¡Próspero año nuevo!

Hasta ahora, ocho días después de las doce campanadas, es que he podido sentarme a escribirles mis mejores deseos para este nuevo año: Que la ilusión y las ganas de vivir y progresar sean intensas en este tiempo. Paz, alegría, salud, amor, prosperidad.
A juzgar por como me entró este año -con mucho trabajo- pues pinta que será muy activo para mí. Empiezo agradeciendo a Dios por eso y por todas las bendiciones que derramó sobre mí el año pasado.
Miro al 2011 con mucho optimismo!! Es otra oportunidad para avanzar. Un ciclo que se abre con nuevas esperanzas. Estoy lista para disfrutarlo :)